La posibilidad de que una raza de alienígenas aterrice en nuestro planeta para instalarse es un tema recurrente de la literatura [i]sci-fi[/i], Ray Bradbury y sus ‘Crónicas Marcianas’ es un ejemplo de como el cine ufológico que pobló nuestras pantallas en la década de 1950. La mayoría de las veces estas invasiones eran beligerantes, [i]La tierra contra los platillos volantes[/i] ([i]Earth Versus the Flying Saucers[/i], Fred F. Sears, 1956) nos valdría como paradigma, pero pocas veces el cine se había acercado a la posibilidad de una invasión desde un punto de vista sociopolítico, a la manera en que Robin Campillo ([i]Les Revenants[/i]) o George A. Romero (E[i]l diario de los muertos[/i]) se han aproximado a la temática zombi para construir una metáfora de la condición humana pesimista, rica y certera. En ese sentido, habría que recurrir a la literatura del citado Bradbury o de Frederick Brown para componer un fresco de este ejercicio de política ficción…